Extracto del eVoice:- nº 126, publicado por el Mata Amritanandamayi Math, en Amritapuri, India 15 Junio 2005
Palabras de Sri Amritanandamayi Devi (Amma):
Muchacho: "La cultura espiritual de la India, ¿niega por completo la vida mundana?"
Amma:“No. Solo dice que la verdadera felicidad no se encuentra de ese modo.”
Muchacho: "¿Por qué no podemos alcanzar la meta y disfrutar al mismo tiempo de la vida mundana?”
Amma: "Quien está verdaderamente interesado en la realización, ni siquiera piensa en la vida mundana o en placeres físicos. Los que viven una vida de familia, también pueden alcanzar la meta, siempre que reconozcan las limitaciones de la vida mundana, estén totalmente desapegados, lleven una vida de japa, meditación y renunciación.”
Muchacho: "Entonces, ¿es muy difícil alcanzar la Auto-realización llevando una vida mundana?”
Amma: "Por mucho que lo intentes, no se puede disfrutar de la bendición del Ser y estar buscando al mismo tiempo la felicidad mundana. Si comes payasam (pastel de arroz) en un recipiente usado para almacenar tamarindo, ¿cómo puedes sentir el sabor del payasam?"
"Cuando participas de placeres físicos experimentas un cierto grado de felicidad. Si no controlas esto, no puedes ascender al plano de bienaventuranza espiritual. Puedes casarte y vivir con tu esposa e hijos. Esto no es un problema, si al mismo tiempo puedes mantener tu mente centrada en el Ser Supremo. ¿Cómo puede alguien que está buscando felicidad en cosas del mundo alcanzar la alegría que no es de este mundo?"
Muchacho: "Pero, ¿no son los placeres mundanos parte de la vida?
Amma: "Amma no dice que tales placeres deban ser completamente rechazados, pero deberías entender que la verdadera felicidad no se encuentra en esos placeres. La dulzura de un fruto no está en la piel sino en su interior. Sabiendo esto, no das a la piel más importancia de la que tiene. Cuando captas ese sentido, que los placeres no son el objetivo real de la vida, solo te sientes atraído por el Paramatman (Espíritu Supremo). Es posible alcanzar el objetivo viviendo en familia, siempre que permanezcas completamente desapegado, como un pez* en el barro.
"En tiempos pasados, la gente seguía las normas prescritas por diferentes miembros de la sociedad. Vivían de acuerdo con los principios de las escrituras. No querían meros placeres de los sentidos; Dios era la meta de sus vidas. Tras el nacimiento de un bebé, el marido trataba a la esposa - productora de su imagen en el niño - como a su propia madre. Cuando este hijo se hacía adulto le cedían todas las responsabilidades para hacer una vida de retiro en el bosque. En esa fase, la pareja había adquirido una cierta madurez. Su trabajo, su tarea de criar hijos y la lucha de enfrentar los obstáculos de la vida habían madurado sus personalidades. En la vanaprastha (fase de retiro en el bosque), la esposa continuaba con su esposo. Pero al final, ese lazo también se rompía, cuando se convertían en Sannyasines o renunciantes totales. Y finalmente alcanzaban el objetivo. Así era la práctica en aquellos días. Hoy en día es diferente. A causa del apego de las parejas al bienestar y a sus familias, a causa de su egoísmo, nadie vive ya así. Esto tiene que cambiar. Tenemos que comprender el propósito real de la vida y vivir de acuerdo con él."
* En Kerala hay un pez que vive en el barro. El pez es como de Teflon: el barro no se le pega.